Tag Archives: blogs de moda

Adolescentes: cómo comunican su identidad a través de la moda

3 Dic

Esta nota fue publicada en la Revista 1926 de la Sociedad Hebraica Argentina

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Los chicos de hoy, también conocidos como nativos digitales o millennials, son exigentes y arrogantes; pero tienen una fuerte conciencia social y ecológica que piden tengan desde las marcas hasta sus ídolos. Con el celular como una extensión de sus manos y las redes sociales como su ámbito natural, están híper informados, saben lo que quieren y lo piden para ya. Usan a la moda como una herramienta más para decir quiénes son –muchos a la vez- y ya están condicionando el consumo del futuro.

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La moda y el arte para mí…

8 Sep

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Puedo asegurar que la moda me gusta, me atrae, desde mucho antes que el arte (me refiero a las artes visuales; la música, el cine y la literatura están desde siempre en mi vida). Desde hará, más o menos, diez años, los primeros días de cada mes, voy al quiosco de revista y me vengo con algún número que, al llegar a casa, abro con sumo placer. Es inexplicable lo que me produce abrir, por primera vez, una revista. Ver las campañas de alguna marca, así como las editoriales, me hacen soñar con los ojos abiertos. Es sentir que, sin importar lo que pase en la vida real (mientras no sea muy grave, claro), hay un mundo perfecto en el aire, donde todo es belleza. Y todo lo que implica la belleza de la vida, la cual roza una felicidad incorpórea.  A las revistas, sumé, desde hace un par de años, la visita diaria a los blogs de moda. Además, me gusta ver los programas referidos a esta disciplina: desde aquellos que muestran los desfiles, las campañas de publicidad de alguna marca –el backstage-, como los reality shows (los que elijen al mejor diseñador, a la mejor modelo, entre otros). También esos programas que resultan una ayuda para la mujer común, que aconsejan cómo mejorar el look de cada día, sin gastar mucho dinero y eligiendo aquello que mejor le queda a cada una, más allá de su cuerpo, su edad, su profesión. Estos últimos, apelan a la psicología de la moda: cuando le cambian el estilo a una mujer que había dejado de cuidar su femineidad hace tiempo, algunas se emocionan y no pueden creer lo bien que se ven cuando se enfrentan al espejo; es como si vieran a otra mujer. Es que la moda, usada a favor, hace maravillas. Me atrapa sobremanera la opinión de los especialistas respecto de la colección de los diseñadores. Editores, periodistas, estilistas, etc., a la salida de un desfile, establecen una crítica espléndida o despiadada; pero, con eximios argumentos. Puedo resumir que ese no qué que me atrae del mundo de la moda, una disciplina vapuleada por el discurso social, es la importancia invisible que tiene en la vida de las personas (ya que tiene que ver con su identidad, su personalidad, con su estilo de vida, etc.). En definitiva, la mirada intelectual de la moda me parece tan fascinante como la que se hace del arte.

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Los blogs de moda como creadores de modelos estéticos (Parte II)

22 Ago

La experiencia estética construida por los blogs

Visitar The Sartorialist, es como levitar por las calles del mundo, con la posibilidad de ver –sin ser vistos- todas las tendencias preponderantes; incluso, con la opción de hacer hincapié en aquellas personas que más nos agradan, ya sea por su belleza peculiar como por su forma de vestir. Este blog es realmente una infinita ventana al mundo. Hombres y mujeres, de todas las edades y distintas procedencias, son retratados con la primordial idea de captar su estilo personal. Como el propio Schuman lo explica: “Yo no salgo a la calle para cazar moda, marcas o creadores de zapatos. No me interesan los detalles, tan sólo intento hacer buenas fotografías de personas que, de alguna manera, me parecen interesantes. Lo que visten no es el asunto principal, y al final lo que veo en mi blog son imágenes de personas”. Ámsterdam, Milán, Florencia, New York, Los Ángeles, Londres, París, Madrid, Barcelona, entre otras ciudades, son los escenarios donde Scott busca esas personas interesantes. Es que, como dice en su propio blog, comenzó con este sitio con “la  idea de crear un diálogo de dos vías sobre el mundo de la moda y su relación con la vida diaria”. Y aquí reside su principal éxito: haber acercado los hábitos de la gente al vestir y, de esta manera, haber propuesto una estética diferente. A diferencia de las revistas de moda, que solo muestran las últimas tendencias de las pasarelas más importantes (New York, Londres, Milán, París, San Pablo, etc.), las campañas de las firmas más influyentes y las editoriales propias, en donde las protagonistas son las modelos, actrices, it girls y estrellas del espectáculo, este blog sube a diario los estilos más diversos, en los que prevalece el gusto personal de los sujetos más diversos. Se ven primeros planos de canas, arrugas –además de la siempre protagonista lozanía-, barbas eternas; asimismo, más allá de las poses frente a cámara, se ven tomas naturales, ya sea de espalda, saltando un charco de agua o una acera, caminando o sentado leyendo, etc. En The Sartorialist, además, se pueden contemplar imágenes en primer plano de las pasarelas de moda masculina y femenina, fotos vintage e, incluso, algún video. En el margen derecho, aparece un link que dice “Instagram” (nombre de una aplicación gratuita para compartir fotos –en las distintas redes sociales y teléfonos inteligentes-, las cuales pueden ser retocadas con distintos filtros, marcos y colores retro y vintage), donde sube instantáneas en las que, a veces, aparece él, su mujer (Garancé Doré), paisajes y otras fotos de su cotidianeidad. Schuman ha explicado que la mayoría de la gente que él retrata no la conoce y, sabe, no volverá a ver. Entonces, es en el instante en que la ve cuando pacta hacer “unas tomas”. Y todos, pareciera, caen rendidos ante su cámara. ¿Quién no quiere ser protagonista, aunque sea, por un momento? Ya lo explicó Susan Sontag: fotografiar es otorgar importancia. “En los palacios de la cultura predemocrática, quien se fotografía es una celebridad. En los campos abiertos de la experiencia estadounidense (…) cada cual es una celebridad. No hay momento más importante que cualquier otro; no hay persona más interesante que otras” (Sontag, 1975, p. 49). Esto se refleja de forma tácita en este blog: cada día es publicada una, o más, fotografía de algún sujeto; y la que ayer aparecía en primer lugar, ahora queda debajo. De esta manera, una identidad suplanta a la otra. Este blog, a su vez, es un fiel reflejo de lo que sucede a nivel mundial con el sujeto de la contemporaneidad; o, como lo llama Nicolas Bourriaud, con el ser radicante. Este concepto significa, “poner en escena, poner en marcha las propias raíces en contextos y formatos heterogéneos, negarles la virtud de definir completamente nuestra identidad, traducir las ideas, transcodificar las imágenes, trasplantar los comportamientos, intercambiar en vez de imponer” (Bourriaud, 2009, p. 22). Esta última línea define lo que sucede con este espacio web: los estilos se intercambian, no se impone uno por sobre otro.

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Cortos de moda, un género en auge (Parte I)

19 Ago

Relación entre cine y moda: la imagen en movimiento

El nacimiento del cine inauguró una nueva etapa cultural: la de la imagen en movimiento, señala Margarita Riviére, en La moda: ¿comunicación o incomunicación? Los primeros desfiles, que se realizaron hacia fines del siglo XIX (de la mano Charles Frederick Worth, considerado el primer coutier), tienen un paralelismo con el valor del movimiento de la época, afirma la historiadora Caroline Evans (que Estel Vilaseca remarca en Desfiles de moda: diseño, organización y desarrollo): “Hay similitudes visuales entre el efecto de ´imagen quieta´ de una hilera de maniquís en un desfile y la silueta humana en el cine. El movimiento en relación concomitante con el tiempo y la velocidad parecía que captaba al mismo tiempo la esencia de la vida contemporánea en el arte y el comercio. El mismo imperativo estimulaba el desfile de moda: una voluntad de materializar la modernidad más que de representarla” (Evans tomado por Vilaseca, 2010, p. 31). Además, Riviére, agrega que desde que sus comienzos, el séptimo arte provocó el surgimiento de ídolos populares que son imitados en su forma de vestir por miles de personas; y, continúa la autora, ha servido desde su comercialización para proveer “nuevos mitos, sueños fantásticos” y ser un medio para “el control y la imposición de valores y modelos de conducta”. Pero, remata Riviére, respecto de la imposición de modelos estéticos, desde los años cincuenta el cine tiene una fuerte competencia: la televisión, un medio más masivo y popular. Esto lo destaca Umberto Eco, en su Historia de la belleza, quien ha diferenciado –a partir de la primera mitad del siglo XX, hasta los sesenta de ese siglo- dos tipos de belleza: la de la provocación y la de consumo, las cuales han vivido una “lucha dramática”. La belleza de provocación es la propuesta por los diferentes movimientos de vanguardia y del experimentalismo artístico: futurismo, cubismo, expresionismo, surrealismo. La belleza del consumo es la propuesta por los medios masivos de comunicación. La lucha entre ambas bellezas, Eco la explica de la siguiente manera:

 

Los que acuden a visitar una exposición de arte de vanguardia, compran una escultura “incomprensible” o participan de un happening, van vestidos y peinados según los cánones de la moda, llevan vaqueros o ropa de marca, se maquillan según el modelo de belleza propuesto por las revistas de moda, por el cine, por la televisión, es decir, por los medios de comunicación de masas. Siguen los ideales de belleza del mundo del consumo comercial, contra el que el arte de las vanguardias ha luchado durante más de cincuenta años. (Eco, 2005, p. 418).

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